martes, 8 de diciembre de 2009
Castañas tostadas por el fuego abierto
En los EEUU tenemos esta canción de la navidad, y yo no conozco a ningún americano que ha probado las castañas tostadas. Finalmente, yo lo probé anoche, por la calle de San Jacinto, le pregunte a un hombre como se hace las castañas y él me demostró el proceso. “Hecho el sal aquí, y el fuego es así, y pongo las castañas en la olla encima del fuego, y hecho más sal…” Al fin me dio una castaña tostada, todavía calentada, y allá en la esquina de la calle con un extranjero perfecto, yo comí “la castaña tostada por el fuego abierto”. Estos cinco minutos hicieron mi noche completa, y no puedo explicar por qué. El hombre tan cariñoso, una nueva experiencia, por fin, la castaña tostada…él me dijo de su hermano que vive en Oklahoma, y me alegre para tener una conexión con el hombre de las castañas. En realidad, a mi no me gusto mucho el sabor de la castaña, me acordó de un tipo de carne…pero estoy bastante contenta que finalmente yo sé cual es y como se hace estos frutos secos infames, gracias a mi amigo amable, el hombre de las castañas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario